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La historia del maestro Gichin Funakoshi se confunde con la propia historia del Karate, por eso se le acredita el título de "Padre del Karate Moderno", debido a sus esfuerzos en divulgar ese arte para el mundo.
Gichin Funakoshi nació en Shuri, Okinawa, en 1868, el mismo año de la Restauración Meiji.
Funakoshi era hijo único e inmediatamente después de su nacimiento fue llevado a la casa de los abuelos maternos, donde fue educado y aprendió poesía clásica china. Algún tiempo después, comenzó a frecuentar la escuela primaria, donde conoció otro chico de quien se hizo muy amigo. Ese chico era hijo de Yasutsune Azato, uno de los mayores especialistas de Okinawa en el arte del Karate, y miembro de una familia de las más respetadas. Luego, Funakoshi comenzó a tomar sus primeras lecciones de Karate.
Como en la época la práctica de artes marciales era prohibida en Okinawa, los entrenamientos eran realizados en la noche, en el patio de la casa del maestro Azato. Allá, él aprendía a golpear, patear y moverse conforme los métodos practicados aquellos días.
El entrenamiento era muy riguroso. El Maestro Azato tenía una filosofía de entrenamiento que llamaba "Hito Kata San Nen", o sea, "un kata en tres años". Funakoshi estudiaba cada kata a fondo y, sólo entonces, cuando era autorizado por su maestro, seguía con el próximo.
Mientras practicaba en el patio de Azato con otros jóvenes, otro gigante del Karate, maestro Itosu, amigo de Azato, aparecía y los observaba entrenando kata, haciendo comentarios sobre sus técnicas. Era una rutina dura que terminaba siempre de madrugada bajo la disciplina rígida del maestro Azato, del cual, el mejor elogio se limitaba a una única palabra: "¡Bueno! ". Después de los entrenamientos, ya casi al amanecer, Azato hablaba sobre la esencia del Karate.
Después de varios años, la práctica del Karate dio una gran contribución a la salud de Funakoshi, que fuera un niño muy frágil y débil. Él gustaba mucho del Karate, pero como no pensaba que pudiera hacer de ello una profesión, se inscribió y fue aceptado como profesor de una escuela primaria en 1888, a los 21 años, aprovechando toda la cultura adquirida desde la infancia, cuando sus abuelos le enseñaban los Clásicos Chinos. Esta debería ser su carrera a partir de entonces.
En 1902, durante la visita de Shintaro Ogawa, que era entonces inspector escolar del ayuntamiento de Kagoshima, a la escuela de Funakoshi en Okinawa, fue hecha una demostración de Karate. Funakoshi impresionó bastante debido a su status de educador. Ogawa quedó tan entusiasmado que escribió un informe al Ministerio de la Educación elogiando las virtudes del arte. Fue entonces que el entrenamiento de Karate pasó a ser oficialmente autorizado en las escuelas. Hasta entonces el Karate sólo era practicado tras puertas cerradas, lo que sin embargo no significaba que fuera un "secreto". Las casas en Okinawa eran muy próximas unas de las otras, y todo lo que era hecho en una casa era conocido por las casas adyacentes. Mientras muchos autores predican el Karate como siendo un secreto en aquella época, no era exactamente eso lo que ocurría en la práctica. El Karate era "oficialmente" secreto.
Contra los pedidos de muchos de los maestros más antiguos de Karate que no estaban a favor de la divulgación del arte, Funakoshi llevó al Karate hasta el sistema público de enseñanza, con la ayuda de Itosu. Luego, los niños de Okinawa estaban aprendiendo kata como parte de las clases de Educación Física. El redescubrimiento de la herencia étnica en Okinawa se hizo moda, y las aulas de Karate en Okinawa eran vistas como una cosa legal.
Algunos años después, el Almirante Rokuro Yashiro asistió a una demostración de kata. Esa demostración fue hecha por Funakoshi junto con un equipo compuesto por sus mejores alumnos. Mientras él narraba, los otros ejecutaban kata, quebraban tejas, y generalmente llevaban al límite de sus pequeños cuerpos.
Funakoshi siempre enfatizaba el desarrollo del carácter y la disciplina en sus narraciones durante esas demostraciones. Cuando él participaba, le gustaba ejecutar el kata Kanku Dai, el mayor del Karate, y tal vez el más representativo. Yashiro quedó tan impresionado que ordenó a sus hombres que se iniciaran en el aprendizaje del arte.
En 1912, la Primera Esquadra Imperial de la Marina ancló en la Bahía de Chujo, bajo el mando del Almirante Dewa, que seleccionó doce hombres de su tripulación para estudiar Karate durante una semana.
Fue gracias a esos dos oficiales de la Marina que el Karate comenzó a ser comentado en Tokyo. Los japoneses que veían esas demostraciones llevaban las historias sobre el Karate consigo cuando volvían a Japón. Por primera vez en su historia, Japón hallaría algo en su pequeña posesión de Okinawa, además de playas bonitas y el aire puro.
En 1921, el entonces Príncipe Heredero Hirohito, en viaje para Europa, hizo escala en Okinawa y asistió a una demostración de Karate, liderada por Funakoshi, y quedó muy impresionado. A causa de eso, a finales de ese mismo año, Funakoshi fue invitado para hacer una demostración de Karate en Tokyo, en una Exhibición Atlética Nacional.
Él aceptó inmediatamente, creyendo ser esta una óptima oportunidad para divulgar su arte. Su demostración de kata fue un éxito.

Funakoshi pretendía retornar inmediatamente a Okinawa pero, tras la exhibición, fue cercado de pedidos para quedarse en Japón enseñando Karate.Una de las personas que pidió que se quedara fue Jigoro Kano, fundador del Judo y presidente del Instituto Kodokan. Funakoshi resolvió quedarse algunos días más para hacer demostraciones de sus técnicas en el propio Kodokan.
Algún tiempo después, cuando se preparaba nuevamente para retornar a Okinawa, fue visitado por el pintor Hoan Kosugi, quien ya había asistido a una demostración de Karate en Okinawa, y le pidió le enseñara el arte. Una vez más, su regreso fue aplazado.
Funakoshi percibió entonces que, si quisiera ver el Karate propagado por todo Japón, él mismo tendría que hacerlo. Por eso resolvió quedarse en Tokyo, hasta que su misión fuera cumplida.En Japón, Funakoshi fue ayudado por Jigoro Kano, el hombre que reunió varios estilos diferentes de Jujutsu para fundar el Judo. Kano se hizo amigo íntimo de Funakoshi, y sin su ayuda nunca habría habido Karate en Japón. Kano lo introdujo a la personas correctas, lo llevó a la fiestas correctas, caminó con él a través de los círculos sociales de la élite japonesa.Más tarde aquel año, las clases más altas de los japoneses se convencieron del valor del entrenamiento del Karate. Funakoshi fundó un dojo de Karate en un dormitorio para estudiantes de Okinawa, en Meisei Juku. Trabajó como jardinero y vigilante para poder alimentarse mientras enseñaba Karate en las noches.
En 1922, a pedido del pintor Hoan Kosugi, Funakoshi publicó su primer libro: "Ryukyu Kenpo Karate", un tratado en los propósitos y práctica del Karate. En la introducción de aquel libro él ya decía que "...la pena y la espada son inseparables como las ruedas de un carro". El gran terremoto de Kanto el 1º de septiembre de 1923 destruyó las placas de su libro, y se llevó algunos de sus alumnos también. Nadie murió con el temblor; los incendios provocaron las muertes. El terremoto ocurrió durante la hora del almuerzo, en el momento en que cada cocina a gas en Japón estaba conectada. Los incendios que ocurrieron a continuación eran monstruosos, y mayoría de las vidas perdidas se debió al fuego. Este libro tuvo gran popularidad y fue revisado y reeditado cuatro años después de su lanzamiento, con el título alterado de: "Rentan Goshin Karate Jutsu".
En 1925, Funakoshi comenzó a recoger alumnos de los varios colegios y universidades en el área Metropolitana de Tokyo, y en los años siguientes esos alumnos comenzaron a fundar sus propios clubes y a enseñar Karate a los estudiantes de estas escuelas. Como resultado, el Karate comenzó a esparcirse por Tokyo. En el inicio de la década de 30 habían clubes de Karate en cada universidad de prestigio de Tokyo. ¿Por qué estaba Funakoshi consiguiendo tantos jóvenes interesados en Karate esta vez? Japón estaba haciendo una Guerra de Colonización en la Bahía del Pacífico.
Ellos invadieron y conquistaron Corea, Manchuria, China, Vietnam, Polinesia, y otras áreas. Jóvenes a punto de partir a la guerra venían a Funakoshi para aprender a luchar, así ellos podrían sobrevivir al reclutamiento en las Fuerzas Armadas Japonesas. Su número de alumnos aumentó considerablemente.
Alrededor de 1933, Funakoshi desarrolló ejercicios básicos para práctica de las técnicas en parejas. Tanto el ataque de cinco pasos (Gohon Kumite) cómo de uno (Ippon Kumite) fueron usados. En 1934, un método de practicar esos ataques y defensas con compañeros de un modo levemente menos estricto, semi-libre (Ju Ippon Kumite), fue adicionado al entrenamiento. Finalmente, en 1935, un estudio de métodos de lucha libre (Ju Kumite) con oponentes finalmente había comenzado.
Hasta entonces, todo Karate entrenado en Okinawa era compuesto básicamente de kata. Eso era todo. Ahora, los alumnos podrían experimentar las técnicas de los kata, los unos con los otros sin causar daños serios. Este mismo año de 1935, fue publicado su siguiente libro: "Karate-Do Kyohan". Este libro trata básicamente de los kata.
Funakoshi era Taoísta, y enseñaba Clásicos Chinos, como el Tao Te Ching de Lao Tzu, mientras estaba viviendo en Okinawa. Funakoshi era profundamente religioso. Tenía mucho miedo de que el Karate se hiciera un instrumento de destrucción, y probablemente quería eliminar del entrenamiento algunas aplicaciones mortales de los kata. Entonces, paró de hacer esas aplicaciones. Comenzó a desarrollar estilos de lucha que fueran menos peligrosos.
Funakoshi tuvo éxito al remover del Karate técnicas de quiebras de juntas, de huesos, dedos en los ojos, llaves al cuello, estrujamiento de testículos, creando un nuevo mundo de desafíos y lucha en equipo donde solamente unas pocas técnicas serían legales. Hizo eso basado en sus propósitos y con total conocimiento de los resultados.
En 1936, Funakoshi cambió los caracteres Kanji utilizados para escribir la palabra Karate. El caracter "Kara" significaba "China", y el caracter "Te" significaba "Mano". Para popularizar más el arte en Japón, él cambió el caracter "Kara" por otro, que significa "Vacío". De "Manos Chinas” el Karate pasó a significar "Manos Vacías", y como los dos caracteres son leídos exactamente del mismo modo, entonces la pronunciación de la palabra continuó siendo la misma. Además de eso, Funakoshi defendía que el término "Manos Vacías" sería el más apropiado, pues representa no sólo el hecho del Karate ser un método de defensa sin armas, sino también representa el espíritu del Karate, que es vaciar el cuerpo de todos los deseos y vanidades terrenales.
Con ese cambio, Funakoshi inició un trabajo de revisión y simplificación, que también pasó por los nombres de los kata, pues también creía que los japoneses no darían mucha atención por cualquier cosa que tuviera a ver con el dialecto de Okinawa. Por eso resolvió cambiar no sólo el nombre del arte sino también los nombres de los kata. Estaba en lo correcto, y el número de practicantes creció aún más.
Funakoshi tenía 71 años en 1939, fue cuando él dio el primer paso dentro de un Dojo de Karate el 29 de Enero. El edificio fue hecho de donaciones particulares, y una placa fue colgada sobre la entrada que decía: "Shotokan". "Sho" significa pino. "To" significa ondas o el sonido que los árboles hacen cuando el viento bate sobre ellos. "Kan" significa edificio o salón. "Shoto" era el pseudónimo que Funakoshi usaba para firmar sus caligrafías cuando joven, pues cuando iba a escribirlas, se iba a un lugar alejado, donde pudiera buscar inspiración, oyendo sólo el sonido de los pinos ondulando al viento. Ese nombre dado al Shotokan Karate Dojo fue un homenaje de sus alumnos.
Con la inminencia de una guerra en el aire, la necesidad de entrenamiento en las artes militares estaba en crecimiento. Jóvenes se estaban amontonando en los dojos, venidos de todas las partes de Japón. El Karate fue parte de onda de militarismo y estaba disfrutando de una aceptación acelerada como resultado.
Finalmente, el día 7 de diciembre de 1941, Japón comete su gran error. El bombardeo a las fuerzas navales americanas en Pearl Harbor fue la gota de agua que derramó el vaso.
En una tentativa de prevenir que las embarcaciones americanas bloquearan la importación japonesa de materia prima, los japoneses intentaron remover la flota americana y barrer la influencia occidental del propio Océano Pacífico.
El plan era bombardear los navíos de guerra y los porta-aviones que estaban en el territorio de Hawaii. Esto dejaría la fuerza de América en el Pacífico tan débil que la nación iría a pedir la paz para prevenir la invasión de Hawaii y de Alaska. Desafortunadamente, el pequeño Japón no tenía los recursos, fuerza humana, o la capacidad industrial de los Estados Unidos. Con una mano en la espalda, los americanos destruyeron completamente a los japoneses en Asia y en el Pacífico.
Una de las víctimas de los ataques aéreos fue el Shotokan Karate Dojo que había sido construido en 1939. Con América ejerciendo presión en Okinawa, la esposa de Funakoshi finalmente dejaría la isla y se reunió con él en Kyushu, en el Sur de Japón. Ellos se quedaron allí hasta 1947.
Los americanos destruyeron todo que estaba en su camino. Las islas fueron bombardeadas desde el aire, todas las ciudades quemadas hasta el fin, las colinas baleadas por los cruceros de guerra desde la costa, y entonces las tropas barrieron a través de la isla, cercando a todo el mundo que siguiera con vida. La era dorada del Karate en Okinawa había acabado. Todas las artes militares habían sido proscritas rápidamente por las fuerzas americanas.
Primero una, después otra bomba atómica explotaron sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki. Tres días después, bombarderos americanos sobrevolaron Tokyo en tal cantidad que llegaron a cubrir el Sol. Tokyo fue bombardeada con dispositivos incendiarios.
Descubriendo que el gobierno de Japón estaba a punto de cometer un suicidio virtual sobre la imagen del Emperador, cartas secretas fueron pasadas a los japoneses garantizando su seguridad si ellos firmaran su "rendición incondicional". Japón estaba acabado, la Guerra del Pacífico también, pero la pesadilla de Funakoshi estaba aún por terminar.
Fue entonces que Gigo, también conocido como Yoshitaka, dependiendo cómo se pronuncien los caracteres de su nombre, hijo de Funakoshi, un joven y promisorio maestro de Karate en su propio derecho, aquel que Funakoshi estaba contando para sustituirlo como instructor del Shotokan, se contagió de tuberculosis en 1945 y fallece mientras tercamente rechaza comer la ración americana dada al pueblo hambriento.
Funakoshi y su esposa intentaron vivir en Kyushu, un área predominantemente rural, bajo la ocupación americana en Japón pero, en 1947, ella muere, ocasionando que Funakoshi retornara a Tokyo para reencontrarse con sus alumnos de Karate que aún vivían.
Después que la guerra había acabado, las artes militares habían sido completamente proscritas. Sin embargo, algunos de los alumnos de Funakoshi tuvieron éxito en convencer a las autoridades de que el Karate era un deporte inofensivo. Las autoridades americanas concedieron, más que todo por el hecho de que en aquella época ellos no tenían idea de que era el Karate. Además de eso, algunos hombres estaban interesados en aprender las artes militares secretas de Japón, entonces las prohibiciones fueron eliminadas completamente en 1948.
En mayo de 1949, los alumnos de Funakoshi se mueven para organizar a todos los clubes de Karate universitarios y privados en una sola organización, y la llamaron de Nihon Karate Kyokai (Asociación Japonesa de Karate). Nombraron a Funakoshi su instrutor jefe. En 1955, uno de los alumnos de Funakoshi consigue arreglar un dojo para la NKK.

En 1957, Funakoshi tenía 89 años de edad. Fue un profesor de escuela primaria y un profesor de Karate. Se mudó a Japón en 1922 (lo que es un acto de coraje) y llevó consigo el Karate, dando a Japón algo de Okinawa con su propio modo pacifista. En el proceso, perdió un hijo, su esposa, el edificio que sus alumnos hicieron para él, su hogar, y cualquier esperanza de una vida pacífica. Él soportó una Guerra Mundial que resultó en calamidad nacional, y entrenó a sus jóvenes amigos y conoció sus familias sólo para verlos ir a luchar y ser muertos por las fuerzas de los Estados Unidos. Vio a Japón quemarse, vio los antiguos templos y santuarios ser totalmente aniquilados, vio bombarderos ennegrecer el Sol, y vio como un pilar de humo negro subía de cada ciudad en Japón y envenenaba el aire que respiraba. Vio a Japón caer de la gloria hacia una nación miserable, dependiendo de suministros de comida y ropa de sus conquistadores. Olió el humo y el olor de los muertos, los bramidos de aquellos que fueron dejados para morir lentamente, el llorar de las madres que perdieron a sus hijos y de esposas que nunca más verían a sus maridos, el miedo, el ruido ensordecedor de los B-29 volando sobre su cabeza, el claror como de truenos por todo el país cuando las bombas explotaban en áreas residenciales, los flashes de luz en la oscuridad, la espera en la radio para poder oír la voz del Emperador por primera vez, solamente para anunciar la rendición, la humillación de implorar comida a los soldados. Interminables funerales, familias arruinadas y hogares destruidos.
Gichin Funakoshi, el "Padre del Karate Moderno", falleció el día 26 de abril de 1957. En su tumba está grabada su célebre frase: "Karate Ni Sente Nashi". El monumento está localizado en el Templo Engakuji en la ciudad de Kamakura, Japón.
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